



Estancia Puesto Viejo
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Sierras de Córdoba
Argentina
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Los sanavirones llamaron comechingones a sus vecinos del sur, es decir, a los indígenas que habitaban en cuevas desde la zona de Cruz de Eje hasta la de Achiras en el sur, en la provincia de Córdoba; en San Luis ocupaban el área de Conlara.
Los comechingones son descriptos así: altos, morenos, barbados, Caracteres que distinguen a los huárpidos; las mediciones de esqueletos hallados dan una media de 1,65m y 1,68m; su cabeza era más o menos alargada y siendo deformada en la forma tubular erecta típica de los diaguitas.
Nuestro valle fue habitado desde hace aproximadamente 8000 años
En principio por una cultura a la que se llamo Ayampitin y luego hasta la época de la conquista por la etnia de los Comechingones
CULTURA
A las primeras etapas de la cultura se habrían agregado elementos andinos,
que aportaron el cultivo de la tierra, el sedentarismo, la cría de
llamas, el hilado y el tejido, el vestido de lana, la cerámica negruzca
y grabada y el uso de objetos de metal, aunque no aun metalurgia propia.
En la cultura y el hábitat de los comechingones se advierten también elementos de origen amazónico, probablemente transmitidos por los vecinos del norte y del noroeste, los sanavirones. Tendría esa ascendencia sobre todo el modelado de la cerámica dentro de cestos, en el sector septentrional o henia, de asa ancha y maciza, que Serrano llamó aletón. Quizás se podrían añadir algunos fragmentos de cerámica fina y pintada; y las hachas de piedra pulimentada, del Neolítico
Del nivel cultural de los indígenas de las sierras de Córdoba ofrecen excelentes testimonios las pinturas rupestres, abundantes en tres grandes zonas, la sierra de Comechingones, hacia el sudoeste, colindando con la provincia de San Luis; las sierras de Guasapampa y de Cuniputo, esta última una ramificación de la Sierra Chica, hacia el noroeste, cerca de la provincia de La Rioja, y hacia el norte, las Sierras del Norte, con ramificaciones hacia Santiago del Estero. Fueron estudiadas por Gardner y Vignatti, pero especialmente por Asbjorn Pedersen, que se valió de los rayos infrarrojos y reprodujo aproximadamente 30.000 dibujos en 200 cuevas o abrigos. Pedersen llegó a las siguientes conclusiones:
1) El indigena de las sierras de Córdoba, Sierras del Norte, zona de Cerro Colorado, se regia por normas convencionales generalizadas de la zona para realizar las pinturas rupestres, ejecutadas conforme con una ideología de carácter mágico~religioso y no con fines decorativos como se supone comúnmente;
2) Dichas normas se relacionaban directamente con
su modus vivendi más común de los elementos a reproducir: por
ejemplo, del trato con el ser humano, con exaltación de detalles individuales,
frontales y dorsales de sus vestimentas; los mamíferos generalmente
observados de perfil o de tres cuartos de perfil; los artrópodos y
reptiles observados en el suelo; las aves observadas en vuelo (las rapaces)
y las de tierra, de perfil.

Los muertos eran enterrados en posición acurrucada, tal vez envueltos en un cuero; se hallaron recipientes de barro que pudieron haber contenido restos de párvulos; pero no hay pruebas de que los comechingones enterrasen a sus niños en urnas como hacían los diaguitas; en cambio lo harían en pequeñas cámaras sepulcrales, como las de Rumipal y Unquillo.
Al llegar 1a primera menstruación en las muchachas, al morir una criatura y en otras ocasiones se realizaban ceremonias
FAMILIA
La familia constituía la base del ordenamiento, por encima de la familia
estaba la parcialidad, que ocupaba un área delimitada; las parcialidades
tenían un cacique y cuando crecían mucho se desintegraban en
unidades menores con un cacique propio, sin romper los vínculos de
la parcialidad matriz.
ECONOMIA
Fueron agricultores, conocieron la irrigación artificial. La crianza
de animales domésticos estaba dada por lo que los españoles
llamaron ¨carneros de la tierra.
También se cree que el perro les acompañaba. En cuanto a la
recolección de frutos silvestres se sustentaban de grandes suma de
algarroba, la cual recogían por los campos, esto se complementaba con
chañar y otros frutos propios de la región. La caza era otra
manifestación económica citándose especies de ciervo,
el guanaco, la vizcacha común, el hurón, dos especies de zorro,
la liebre de la Patagonia, iguanas, y diversas aves cuya lista encabeza el
ñandúes.
Trabajaban la piedra y confeccionaban hachas, puntas de flecha, raspadores; las puntas líticas son casi triangulares, sin pedúnculo; hachas de piedra con o sin garganta. También utilizaban el hueso para puñales y cuchillos, husos, puntas de flecha alargadas y de gran tamaño hacían collares o chaquiras con conchillas para ornamentos de los vestidos. La cerámica no tuvo gran desarrollo y era muy primitiva. La mayor parte de la encontrada hasta ahora es lisa; cuando existe la decoración es simple, incisa, geométrica; la Cerámica pintada en el área de los comechingones seguramente de procedencia extraña. En la forma de los vasos predomina la subglobular, de asiento plano cuello cilíndrico; lo que varia es el tamaño; las huellas de cestos y redes son visibles en la alfarería de lo que indica se practicaba la Cestería y la confección de redes.Como armas usaban el arco y la flecha y las medias picas; también las boleadoras y las lanzas de punta elíptica.
CONQUISTA
Con la fundación de Córdoba en 1573 comenzó la hispanización
de los comechingones; en las encomiendas no se tuvo presente la calidad étnica
ni el origen de los indios; se encomendaba juntos a comechingones y a sanavirones,
de lengua, cultura y origen distintos, y se les agregaba indios de otras procedencias:
huarpes olongastas puntanos y riojanos, encomendados frecuentemente en vecinos
de Córdoba, sobre todo antes de que se fundase La Rioja, en 1591, y
San Luis, en 1594.
Los misioneros no se preocuparon de estudiar la lengua de los indios cordobeses y en cambio trataron de imponerles el quichua, como a los tonocotés de Santiago del Estero, lengua que ellos y muchos conquistadores conocían; esos esfuerzos, según documentos de los siglos XVI y XVII, tuvieron algunos resultados, pero con la pérdida del idioma propio se produjo también la extinción o dilucion de los comechingones en la masa mestizada de la antigua gobernación del Tucumán.